UNA ESCAPADA NECESARIA
Hay veces que el cuerpo, la mente y sobre todo el alma necesitan de una desconexión, de un descanso de tu quehacer diario, de la tremenda presión a la que uno anda sometido todos los días. Los que me conocen muy bien, saben de mi difícil momento personal que es especialmente duro desde hace un año. La semana pasada esa desconexión necesaria vino en forma de un viaje, un regalo de mi hermana que me financió prácticamente el 100% de mi estancia en Barcelona para ver a los U2.

Pero al margen del concierto que es a lo que fuimos, me quedo con los dos días en los que logré volver a ser yo, olvidarme un poco de mi realidad cotidiana, de mis problemas personales. Durante un par de días recuperé mi espíritu de antaño, ese que se perdía por los vericuetos de las ciudades y bebía de lo que me ofrecían. Sirvió para que mi hermana y yo nos conociéramos un poquito más, fuera de nuestras vidas cotidianas, más como dos amigos que como dos hermanos.
Durante esos dos días tan sólo traté de pensar en el momento que vivía, pasear por las calles de Barcelona y disfrutar de sus excelencias, barrio gótico, ramblas, Parque Güell, etc y disfrutar de la compañía de una persona maravillosa. Solo traté de hacer eso y creo que lo conseguí. La verdad es que me vino muy bien, pero desgraciadamente mi situación económica no me permite darme estas escapadas. Todo salió bien en esas 48 horas, disfrutamos, nos reímos y flipamos. Aunque solo fuesen 48 horas, me vinieron muy bien para respirar, para escapar de mi complicada existencia.

Ana, vuelvo a darte las gracias. Sin ti, no hubiese sido posible, no hubiese sido igual.
Lord Buworld
Julio 8, 2009 at 11:53 pm
Estoy segura de que las cosas cambiarán; sé que nos quedan muchos momentos buenos que vivir, y que esas 48 horas solo fueron el comienzo. No olvides la conversación que tuvimos, estoy segura de que se cumplirá. Para mi tb fue un regalo, que no te quepa duda. Un besazo.
Julio 11, 2009 at 6:42 pm
Siempre hace falta, aunque sea por un par de días, es necesario desconectar un poco. La rutina del día a día hace que el cerebro no asimile otra cosa, y se vuelva un círculo vicioso. Una escapada a tiempo es un triunfo, desconectas, cambias de aires, como se suele decir, y te olvidas por momentos de lo que haces.
Siempre que puedas escapate dos o tres días.
Ahh, y recuerda que la vida va cambiando, y como decía la canción de los heroes, “no hay nada para siempre”, las malas rachas y los agobios simepre pasan.
Un saludo.
Julio 12, 2009 at 7:51 am
Dios te escuche Sr. Feudal. Las malas rachas no duran siempre, pero la mia ya lleva 3 años. Tío, a ver si nos vemos pronto para tomar aunque sea una birrilla. Hace bastante tiempo que no nos vemos. Un abrazo y cuídate.