25 Años no son nada

25 AÑOS NO ES NADA 

danza1.jpg

En estos días se cumple una efemérides muy importante en la historia de la música española y, muy en particular, de la malagueña. El grupo malagueño más famoso de todos los tiempos cumple sus bodas de plata en el mezquino panorama de la música nacional. Me refiero, como no, a los incombustibles Danza Invisible. Parece que fue ayer cuando empezaban, sin embargo han llovido cinco lustros nada menos desde que en 1982 publicaban su maxi “Agua sin sueño”.

Danza Invisible es para los malagueños y para un torremolinense como yo, el sinónimo de lo cercano, ese grupo que en cualquier otro lugar serían considerados dioses y que aquí en su tierra los puedes ver en la calle, en un bar o montando en bicicleta.

 

Los malagueños aún no somos conscientes de la importancia de este cumpleaños, tal y como anda el escaparate patrio. 25 años bregando por carreteras y demostrando una y otra vez el enorme talento y profesionalidad de este excepcional cuarteto malacitano.

¿Qué malagueño no ha visto tocar alguna vez a Danza Invisible?. Las ocasiones han sido innumerables a lo largo de estas décadas. Aquí, a un servidor, le resulta del todo imposible saber cuantas veces he visto tocar a Danza. Sin embargo, si recuerdo la primera vez que los vi  en el colegio por donde yo campeaba a principio de los ochenta. Al igual que recuerdo con total nitidez el sonido y las canciones que se adivinaban tras los férreos muros de su local de ensayo, cuando aquí el menda iba un día tras otro hacía la academia de inglés. Siempre pasaba a posta por delante del local para escuchar, aunque sólo fuera por unos breves instantes los temas que ensayaban. En mi cara se dibujaba una sonrisa cuando adivinaba la pieza, “Sabor de amor”, “En celo” o “El Club del Alcohol”, o como me paraba con expectación cuando sonaban acordes que no reconocía.

Son infinitos los conciertos de Danza a los que he asistido y de los que siempre he salido con la felicidad dibujada en mi rostro, cuando los Danza daban por finalizados los conciertos con “El Club del Alcohol”. Lugares como el Tívoli (ya no se dan buenos conciertos allí), la malagueta, El pozuelo o la playa han sido lugares en los que he podido ver con pasión al cuarteto y otrora quinteto torremolinense.

De su extensa discografía me quedo sobre todo con la primera época, en los que discos como “Música de contrabando”, “Maratón” y su mítico “Directo” consiguieron enloquecerme. Después hubo una segunda etapa que disfruté mucho con discos como “Catalina” o “Bazar” que me parecen buenísimos, sin olvidar el más laureado “A tu alcance”. La última etapa es la que menos me gusta, pero no por ello se puede decir que no sea buena. De este periodo me quedo con un disco que pasó más bien desapercibido, “Efectos personales”, donde hay unos temas maravillosos y que podrían haber dado mucho más de si.

Si me tuviese que quedar con un disco, ese sería el “Directo”. Cuando en este país casi nadie se atrevía a publicar un disco en vivo, Danza lo hizo. Ese disco es un documento excepcional de un momento del grupo irrepetible en una sala madrileña en plena década de los ochenta, en uno de los templos de la movida madrileña. Hoy en día es muy fácil encontrar esta joya en la sección de serie media de cualquier centro comercial. Sería una lástima no poseer esta joya en la discoteca de vuestras casas y de vuestra vida.

Canciones son muchas pero haré una selección de 10 temas que para mí son imprescindibles en la discografía de la banda malagueña; “El pintor y la modelo”, “El ángel caído”, “Agua sin sueño”, “El club del alcohol”, “El joven nostálgico”, “Sabor de amor”, “En celo”,”Yolanda”, “A este lado de la carretera” y “Sin aliento”. Casi nada. Hay muchas más, pero estas conforman para mí un perfecto decálogo de la discografía de Danza Invisible.

Hoy paseando con los míos por la calle Danza Invisible (no todos pueden decir que tienen una calle), he pensado que este pequeño homenaje era necesario, pues han formado parte en mi evolución y en mi deambular por estos años y esta vida en la que los Danza siempre me han dejado muy buenos momentos.

Dentro de unos días, Javier Ojeda, Chris Navas, Antonio L. Gil y Manolo Rubio, se subirán al legendario escenario del teatro Cervantes de Málaga para celebrar con su público estos 25 años de éxitos. A mi no me será posible poder formar parte de tan señalado momento porque las entradas se agotaron muy rápido. De cualquier manera, estoy seguro de que habrá una nueva oportunidad de verlos muy pronto.

Espero que puedan aguantar otro 25 años más como mínimo y que yo pueda seguir siendo espectador y fiel oyente de esta legendaria banda.

Por Danza.

Como siempre, un placer.

José Antonio Moreno

Explore posts in the same categories: Acordes y Desacordes, josé antonio moreno, Música

3 comentarios en “25 Años no son nada”

  1. Ana Says:

    Mítica banda, cierto. No todo el mundo puede alardear de oir con frecuencia los ensayos de Danza, los de Torremolinos sí podemos, jeje. Muy buen artículo y felicidades por la página. Un besito.

  2. Senserrito Says:

    Danza es una de esas bandas a las que se vuelve siempre. Por cercanía, por historia, por sentimientos, por edad…vete tu a saber el motivo, para mi están ahí y eso es lo que cuenta.

  3. Elias Says:

    Totalmente deacuerdo.Merecen este pequeño tributo que les brindas desde aquí.Espero que en un futuro proximo se les haga justicia y ocupen el lugar que realmente merecen,algo que pienso,aun no ha ocurrido.
    Felicidades.Bonito rincon este.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: