REFLEXIONES VERANIEGAS

Lo siento, no me gusta el verano. Y no me gusta por la sencilla razón de que es una época bonita para el que pueda disfrutarla, el que pueda ir a la playa o la piscina y disfrutar de un buen rato de lectura o de una cerveza fresquita sin otra cosa que pensar que a qué hora he de volver a echarme el protector solar. Aquí el menda, como una amplia gama de los españolitos de a pie, me toca trabajar y el verano es sinónimo de período ruina.

wdwq.jpg

Trabajos hay muchos en una zona de costa como en la que yo vivo, pero predomina el sector servicios y aquí, nos toca aguantar a las amplias hordas de visitantes veraniegos. El sector servicios es comida aparte.

Se trabaja mucho, es cierto y los empresarios se frotan las manos ante la posibilidad de llenar sus arcas. Pero amigo mío, año tras año considero que se va mermando la calidad de los servicios que se prestan. Se contrata poco y mal. En lugar de contratar personas a las que formar durante la temporada baja para que estén preparados con creces para el aluvión de la época fuerte, el empresario opta por ahorrarse ese sueldo y contratar en plena actividad con el detrimento que ello conlleva. Todo esto se traduce en una menor calidad de los servicios que se prestan. Lo puedo ver a diario en restaurantes, bares, hoteles, tiendas, grandes superficies. Empleados novatos cuyos rostros denotan el pánico que les produce enfrentarse ante grandes avalanchas de turistas sin la preparación adecuada. Con el tiempo esto se traducirá y de hecho ya se está produciendo en la migración turística a otras zonas cuyo precio y calidad difieren un mundo.

Otra reflexión que me hago en esta época es la insistencia en seguir acudiendo en masa a los lugares costeros. Si, entiendo que se quiera huir del intenso calor de las zonas interiores, pero nunca entenderé que eso haya de hacerse a cualquier precio.

Las hordas masifican las playas y las ensucian, no hay el más mínimo respeto al medioambiente tanto por parte de los lugareños como de los visitantes, sobre todo en Agosto. Es verdad que toda esta avalancha genera movimiento económico, pero la gran mayoría de los trabajadores de estos sectores le podrán decir que varía mucho la calidad del turismo dependiendo del mes y casi todos despotrican de Agosto. No entiendo el placer que puede proporcionar acudir a unas playas donde resulta misión imposible encontrar un metro libre de arena donde extender la toalla.

eqweq.jpg

Imagino que no les quedará más remedio que venir en esta época, de otra manera me resulta imposible entender estas ganas de sufrir.

Hay colas para todo; para comprar, para los restaurantes, para pedir una copa y en breve hasta para bañarse en el mar.

Y a los que nos toca trabajar, aguantar la impertinencia y la mala hostia colectiva del que viene en esta época. Algunos el llamado estrés no lo han dejado en sus oficinas o en sus casas, lo han traído en uno de los compartimentos de la maleta y lo sacan a la luz contra los que menos culpa tenemos.

En fin, lo de todos los años, esto no cambia, gajes del oficio, supongo.

ewqe.jpg

Yo, me quedo con Septiembre, que quieren que les diga. A Julio y Agosto, por mí, que le vayan dando.

Lord Buworld

Explore posts in the same categories: Actualidad, Artículos, Lord Buworld, Reflexion

3 comentarios en “REFLEXIONES VERANIEGAS”

  1. ana Says:

    Los que aquí vivimos nos quedamos con Septiembre, es así. Es el mejor mes para todo, para disfrutar de la playa, para poder cogerse vacaciones e, incluso, para recibir a un mejor turismo. Yo, este año, a diferencia de otros años, disfrutaré del verano o, al menos, lo intentaré. Muy buen post. Un beso.

  2. SEÑOR FEUDAL Says:

    Yo me quedo con septiembre y con junio, que se está mas tranquilito. Muy buen post.
    Es lo que comentaba la otra vez, los veraneantes y domingueros vienen aqui esporadicamente, pero lo que vivimos aquí durante todo el año somos nosotros.Desgracia de vivir en un sitio turístico. En cuanto a lo otro también es cierto.
    Pasa como en la obra, que por tal de terminar se contrata a cualquiera y así luego salen las casas.

  3. Nessa Says:

    Es la misma reflexión que me hago verano tras verano…
    supongo que es lo que nos queda a los que curramos en esta época.
    Este verano, para mi, ha sido muy raro;
    no he currado y, aún así, sigue sin gustarme el verano.
    Al final, va a resultar que no me gusta y punto.
    Soy más de invierno la verdad.

    Aunque estoy totalmente de acuerdo con que, el mejor mes para disfrutar de la playa es Septiembre.

    Muy buen espacio. Saludos,
    Nessa


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: