EL ESTADO IDEAL

Hace unos tres años, en un curso de esos típicos de las grandes empresas para motivar al personal me quedé con una frase pronunciada por el psicólogo que nos impartió dicho curso y hoy tres años después se me ha venido a la mente en una tarde en la que disfruto viendo a mi hijo jugar. Aquella frase venía a decir que lo que había que buscar en la vida era el equilibrio.

Es cierto que aquello lo había oído con anterioridad, pero jamás me había parado a realizar un análisis de lo que aquello significaba. Había leído libros de filosofía, pero el hecho de no verme reflejado en casi ninguno de los preceptos que dictaban, me hacían alejarme de los buenos consejos que allí se daban. Se me viene a la cabeza un libro excepcional que trataba el tema, “Más Platón y menos Prozac”, de Lou Marinoff.

Pues bien, poco después de aquel cursillo, caí en una profunda depresión de la que he salido hace muy poco tiempo. Ahora es cuando me doy cuenta de lo que sin darme cuenta aprendí aquellos días.

En aquel curso se nos decía que el ser humano tiende a pasar por los extremos, de la alegría absoluta a la tristeza extrema. Aquel psicólogo nos explicaba que el estado ideal del ser humano es el intermedio, aquel donde se entremezclan ambas cosas, ya que las dos son necesarias para nuestra perfecta armonía. Aunque lo parezca, lo último que pretendo es filosofar. Pero que cierto es.

En aquellos años había atravesado etapas de plena felicidad y después caí en el túnel de la depresión. Tras haber dejado atrás esta nube negra, como diría Sabina, lo fácil y lícito hubiera sido caer en una peligrosa y falsa alegría desmedida. He aprendido a controlarla, pues he vencido a un durísimo contrincante y me han sucedido cosas positivas en mi vida personal. Pero he dejado la euforia a un lado y he preferido encontrar un cierto equilibrio, que poco a poco parece que alcanzo.

Ese es el estado ideal del que hablaba aquel psicólogo de cuyo nombre no puedo acordarme pero al que le estoy eternamente agradecido. Sin darme cuenta aprendí algo en aquellas tardes aburridas sin haberme dado cuenta y aunque si vislumbraba algo de aquellas palabras ya que las anoté en un cuaderno que recuperé hace poco tiempo.

Por lo tanto, con estas líneas, pretendo orientar a todos aquellos que os encontréis en alguno de los falsos extremos, pues pasarán, Intentad caminar todo lo que podáis por la mitad de ese segmento imaginario. Yo lo estoy consiguiendo.

Un abrazo.

Como siempre, un placer.

José Antonio Moreno

Anuncios
Explore posts in the same categories: Artículos, Filosofía, josé antonio moreno, Reflexion

One Comment en “EL ESTADO IDEAL”

  1. Ana Says:

    Precioso texto. Sé bien de lo que hablas, quizás porque he pasado demasiado tiempo en el extremo de la tristeza, pero también es cierto que esto me ha ayudado a disfrutar mucho de las pequeñas cosas y a ir conociéndome a mi misma (y a aceptarme, lo cual es más difícil). Aún sigo buscando ese equilibrio del que hablas, no sé si lo encontraré algún día, pero creo que me voy acercando. Un besazo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: