LOS REFRESCOS OCHENTEROS

El otro día, para esta particular serie ‘Vintage’, mi colaborador Sr. Feudal me sugirió un tema, el de las bebidas de nuestra infancia. Me lo ha puesto difícil y he estado dudando si escribirlo o no porque no he conseguido mucho caudal de información o mis recuerdos andan un tanto espesos en este bochornoso día de Agosto. La verdad es que las bebidas o refrescos que yo recuerdo son prácticamente los mismos de hoy día, pero existen matices y, esos son precisamente los que me van a servir de argumento para este post.

Sí, queridos amigos, las bebidas eran prácticamente las mismas. La reina indiscutible ha sido, es y será la Coca-Cola. Pero en aquellos años de mi niñez, no abundaban las latas como ahora, que vienen en packs de oferta. Cuando yo era niño, había que bajar a la tienda del barrio a comprarla. Mi madre me daba veinte duros y con eso tenía que comprar la barra de pan y la Coca-Cola de litro, en soberana botella de cristal. Daba comienzo la primera trifulca, ¿quién bajaba a comprar? Normalmente, un servidor, por aquello de ser el hermano mayor. En fin, que allá que bajabas displicente a la tienda. Lo primero que hacía la tendera era preguntarte si le habías traído el casco (había que devolverlos, si no te cobraba más), una vez resuelto el tema, cogías la botella que, pesaba un quintal y te dirigías a casa. Cuidado con dar un trago, tu madre te pillaba al momento, con esa delatora marca que se te quedaba impregnada circundando los labios, signo claro de tu felonía. Con un litro había que apañarse, las madres o al menos la mía, era bastante reacia a que bebiéramos Coca-Cola, pero era imposible imponer tal prohibición. A veces traía Fanta de Naranja haciéndonos creer que no quedaba Coca-Cola en la tienda. En su fuero interno pensaba que la Fanta era más saludable, desconociendo que era la misma mierda que la Coca-Cola.  Incluso, mis hermanos y yo recordamos el fallido intento de que bebiéramos Casera Cola. Por favor, aquello se trataba de una declaración de guerra que, por supuesto, perdió. La Coca-Cola volvió a reinar en la mesa de la cocina de nuestro añorado piso del Pez Dorado.

Otras bebidas, también existían como la Pepsi, y aquel legendario anuncio de televisión en el que te daban a probar con los ojos vendados y las botellas tapadas, ¿se acuerdan? En mi casa, la Pepsi no era del agrado, así que también falló estrepitosamente.

Pero sí que me acuerdo de la Mirinda, que me consta se sigue distribuyendo en algunos países, un refresco similar a la Fanta pero bastante más malo. Si antes comentaba la marca indeleble que dejaba la Coca-Cola en la comisura de los labios, nada tiene que hacer con la que dejaba la Mirinda de Naranja, auténtica resina que había que quitar con estropajo.

Y ahora, perdona Sr.Feudal, pero no se me viene a la mente nada más concreto. Estoy haciendo un ejercicio de memoria feroz pero hasta aquí llego.

En fin, otros tiempos ya lejanos.

Lord Buworld

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8 comentarios en “LOS REFRESCOS OCHENTEROS”

  1. Ana Says:

    Y qué me dices de los tapones?? ésos que traían la foto del futbolista de turno, jajaja. A mi también me tocó llevar algún que otro casco vacío.

  2. Lord Buworld Says:

    Es verdad, detalles que van saliendo. Los había también de Superman, ahora recuerdo que los coleccioné.

  3. SR FEUDAL Says:

    jajaja, que buenos tiempos aquellos, sobre todo la mirinda, que siempre tomabamos en la playa.
    Otra de las bebidas era la casera, en botella de cristal, por supuesto. Indispensable con el tinto en verano.
    Me acuerdo que mi abuelo me mandaba a por una botella de fanta naranja, como la que tu dices, y un clásico español: el vino peleón SAVIN. (De vez en cuando le daba un buchito, y estaba bueno).jajaja ¡Qué tiempos!.

  4. SR FEUDAL Says:

    Ahh, y se me olvidaba, la cerveza vitoria, malagueña y exquisita!!. Y además estaba buena.

    Un saludo.

  5. Lord Buworld Says:

    Cerveza que vuelve por sus fueros, aunque sigue estando igual de mala.

  6. rulos Says:

    Pues haciendo memoria me ha venido a la cabeza el super-refresco de verano el cual tenías que hacértelo tu mismo: TANG
    Creo recordar que el clásico era el de sabor a naranja aunque también estaba el de limón. Que gran refresco, que sano!
    Os acordais que cuando los padres no nos daban unas monedillas para un polo nos los hacíamos caseros? Un vasito chiquitín, un poco de refresco, un palillo (a ser posible del último helado consumido) y todo ello al congelador.

  7. Lord Buworld Says:

    Yo siempre he sido un poco pijo y eso del helado casero pues como que no. No me daba buena espina.
    Lo del Tang es que no me acordaba, pero estaba asqueroso. Todo un ejercicio de ingenieria el elaborar uno. Yo lo hice una vez y viendo lo malo que estaba, allí concluyó mi experiencia con el producto.

  8. Ana Says:

    Yo intenté lo de los helados una vez congelando petit suite…pero el resultado no fue el esperado,jeje.


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