¿NOS ESCUCHA ALGUIEN?

Hace tiempo que comenté en este espacio del que soy dueño y emperador de mis comentarios, que escribiría cuando tuviese la necesidad de ello. En los últimos dos años dichos acercamientos son esporádicos pero al mismo tiempo teniendo la absoluta certeza de que es un amigo que siempre está ahí, con los brazos abiertos esperando a recibir mis reflexiones unas veces más acertadas que otras. Hoy no es un día en el que tenga una especial necesidad perentoria de acercarme a verter los pensamientos que se almacenan en esta olla exprés que muchos días es mi cabeza. Estoy haciendo un pequeño análisis de mi momento,  de lo que soy capaz de expresar ante el imperio estepario del folio en blanco.

movil

Hoy es un día de Febrero lluvioso, gris, donde el frío húmedo de Mediterráneo cala en los huesos de nuestro cuerpo y alma. Son de esos días proclives a la nostalgia, a los pensamientos que se alojan en las galerías de nuestro cerebro, ese gran desconocido que siempre está con nosotros. Particularmente son los días en los que más me apetece escribir aunque crea que mi creatividad se encuentre a niveles de cloaca.  El caso es que aquí estoy dándole a la tecla y reflexionando sobre un hecho del que cada vez me voy dando más cuenta: La necesidad del ser humano a ser escuchado.

En estos tiempos se produce, a mi entender, una paradoja. Es la época de la Diosa Tecnología . El Ser humano tiene la necesidad de hacer saber al mundo su estado inmediato en forma de redes sociales, Facebook, Twitter, Instagram, etc. Reflejamos nuestras impresiones de la índole que sea en forma inmediata a través de las redes buscando de alguna manera la comprensión, aceptación o la atención social. Estamos permanentemente conectados pero al mismo tiempo, y ahí veo la pardoja, es cuando estamos más solos.

Hace años, concretamente en el 2007, escribí en este espacio un texto sobre la pérdida de las relaciones interpersonales. Y en aquella época, ni mucho menos, las redes sociales tenían el protagonismo de hoy día. Imaginen ustedes lo que opinaré ahora. Aquella reflexión de hace ocho años no solo se confirma sino que se reafirma a niveles estelares.

Vaya a donde vaya, me encuentre con quien me encuentre, la escena es  tristemente la misma. Personas de edad variada, de estratos diferentes, de ideologías distintas pero todas compartiendo una pauta común, la mirada absorta e hipnótica ante la pantalla de sus teléfonos, ajenos al mundo que les rodea pero supuestamente tratando de ser aceptado en ese mundo aunque solo a través de la pantalla de sus móviles. El mundo ya no son los paisajes que nos rodean, el aire que respiramos y desgraciadamente tampoco las personas que nos rodean. El mundo ahora se reduce a la amplitud y megapíxeles que posean nuestras pantallas de teléfonos de última generación.

Desde aquella época que escribía aquel artículo hasta hoy he intentado, no sé si conseguido, mantener una pauta y es la de jamás ponerme a mirar la pantalla de un móvil cuando una persona me está hablando a la cara. Desgraciadamente el porcentaje de los que mantienen ese pauta conmigo, si tuviese que dar una cifra, no llegaría al 10 o 15 %. Triste y lamentable.  Ya ni tan siquiera me molesta. Es una lucha que he dado por perdida.

Hagan una prueba que les invito a realizar. Tan simple como quedar a tomar una cerveza o un café con amigos y observen quienes son los que realmente disfrutan del maravilloso ejercicio del cara a cara. No hacerlo implica perdernos la conversación, las miradas, gestos y expresiones de las personas que tenemos a la cara. La naturalidad de la vida sin más. Cuando eso se produce, cuando hay esa disposición al cara a cara es cuando realmente me he dado cuenta de la enorme necesidad que tiene el ser humano a ser escuchado de verdad y la soledad que nos rodea pese a estar eternamente conectados. Pregúntense  cuantos de verdad les conocen si realmente alguien les escucha.

Un abrazo y que les vaya el día bonito.

José Antonio Moreno

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One Comment en “¿NOS ESCUCHA ALGUIEN?”

  1. Julio Says:

    Acertadísima reflexión.
    Ni los niños juegan a pillar o a la oca
    saltan de tablet a smartphone
    moviendo el dedo…es lo que toca!


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